Tanto como si eres turista como si no, disfrutarás de visitar el casco antiguo de Madrid caminando. Pero, ¿por qué debe hacerse de esta manera? Nada como disfrutar de sus calles sin prisa y a pie. De esta manera, no nos perdemos ninguno de los espectaculares detalles que nos ofrece el casco histórico de Madrid. Aquí no es tan relevante si ya te conoces este recorrido. Todos podemos estar de acuerdo que es un itinerario que deseamos seguir una y otra vez.
Siempre hay algún detalle que nos termina encantando como la primera vez. Esta ciudad tiene un montón de rincones que acoge con hospitalidad a quien sea que tenga el placer de recorrerla. Pero hay lugares que tienen su propio encanto, como es el caso del casco antiguo de Madrid. Seguro que terminarás enamorado de todos esos espacios que podemos encontrar en Madrid ¡Anímate a dar un pase con nosotros por el casco antiguo de Madrid!
Te puede interesar: Actividades infantiles de otoño en Madrid
Ruta por el casco antiguo de Madrid a pie

Para hacer un buen recorrido del casco antiguo de Madrid, hay que dedicar un día, ir a pie. Y evitar las prisas, por supuesto. Aunque parece demasiado, lo cierto es que vale la pena. Todo este tiempo nos servirá para ir desde la Puerta Alcalá al Templo de Debod. Por lo que será posible visitar los lugares más emblemáticos del casco antiguo de Madrid.
Si eres amante de las fotografías, visitar los escaparates, probar platillos nuevos y beber tranquilamente una bebida ¡No te pierdas este recorrido! De ti dependerá el tiempo que dediques a cada entretenimiento. Pero eso sí, habrá que administrar muy bien el itinerario para lograr recorrer todo. En tus planes, no olvides incluir una visita a las tiendas del casco histórico. Seguro que no te podrás resistir a hacer una que otra compra.

No podemos pretender visitar todos los lugares emblemáticos de Madrid en un solo día. Pues estamos hablando de un paso de horas. Sin embargo, no nos podemos quejar. Es una buena manera de empezar a recorrer la ciudad. Créenos, no tendrás ningún arrepentimiento. Es decir, este itinerario es el complemento perfecto de otros planes.
Ya que estamos, permítenos comentarte ciertas curiosidades de los imperdibles de Madrid y por qué deberías visitarlos.
Puerta de Alcalá y un poco del Retiro

Este es uno de los lugares más icónicos de la ciudad. Porque sí, existen muchos, pero empezar visitando Puerta Alcalá es uno de los mejores comienzos.
La Puerta de Alcalá lleva fue nombrada de esta manera debido a que era una de las entradas de Madrid. De este tipo de puertas, hubo hasta cinco puertas de registro o reales. Es decir, lugares donde se tenían que cancelar impuestos para poder ingresar a la ciudad. Se dice que esta tradición pudo haberse originado de otros países. Era una especie de regulación para los comerciantes que venían de los pueblos.
Tenía y tiene la función de cañada real, así como la Plaza Cibeles, de la que te hablaremos más tardes. En otras palabras, esta puerta ha servido de recorrido para los rebaños trashumantes con miles de cabezas de ganado. Que van en búsqueda de pasto nuevo.
Lo más impresionante acerca de este lugar, es que mantiene su apariencia desde 1778. Tal diseño fue la creación de Francesco Sabatini bajo la orden del rey Carlos III. Fue realizado en honor a su entrada a la ciudad. El rey Carlos III se conoce en Madrid como el “primer alcalde”. Pese a su estilo de vida, tuvo el gesto de mejorar Madrid en muchos aspectos.
En cuanto a la Puerta de Alcalá, podemos mencionar que fue el primer Arco de Triunfo. Que se edificó en Europa posterior al deceso del Imperio Romano. Pero, pese a su valor histórico, debemos mencionar el valor sentimental que tiene para los madrileños. Hasta hace algunos años, los autos podían pasar por sus arcos. Actualmente, se encuentran protegidos del tráfico de la ciudad.
Plaza de Cibeles

Lo prometido es deuda: vamos a hablarte de nuestra siguiente parada, la Plaza de Cibeles. Esta parada es indispensable, y no tendrás que caminar más de cinco minutos para alcanzarla ¡No hay excusas! La Plaza de Cibeles se ve desde la Puerta de Alcalá. Este es el punto medio entre el Paseo de Recoletos, el Paseo del Prado y la Calle Alcalá. Es presidido por la diosa Cibeles, la diosa particular de los madrileños.
Una parte interesante de la historia de esta plaza tiene que ver, justamente, con ella. Su mirada nos recuerda a la de una persona que hace frente a las circunstancias, independientemente de lo que suceda. En el pasado, durante la Guerra Civil, tuvo que ser protegida de los bombardeos. Más hacia la actualidad, ha tenido que sufrir el ataque de celebraciones de partidos de fútbol y personas indecentes.
Es un completo placer visual observar esta plaza, así que no puedes perderte ninguno de los detalles. Presta atención a cada una de sus esquinas, pues están ocupadas por edificios impresionantes. Como el Palacio de Comunicaciones, que hoy día es el Ayuntamiento de Madrid. También encontramos el Palacio de Linares, el Banco de España y el Cuartel General del Ejército de Tierra. Un dato curioso: este último es el edificio más antiguo de todos, incluso más que la fuente.
Es posible subir a la terraza del Ayuntamiento de Madrid por casi nada. Desde esta perspectiva, se puede observar la plaza y los tejados del casco de Madrid. También puede optar por beber o comer algo en el restaurante que encontrarás en el lugar. Con esas vistas, seguro que disfrutarás aún mejor de todo lo que comas y bebas.
Puerta del Sol

Lo primero que vemos en Puerta del Sol son el Oso y el Madroño. Dos de los símbolos más emblemáticos de la ciudad. Tiene su trasfondo histórico, y quizás por eso los madrileños están tan apegados. Pero también encontramos otros puntos particulares, como el Kilómetro Cero. Se trata de una placa en el suelo que señala el comienzo de las carreteras radiales del país.
Aunque para algunos esta localidad no es tan bonita, tiene un valor que sí lo es. Aquí tienen lugar las campanadas de Nochevieja.
Plaza Mayor

¿Quieres conocer el Madrid más auténtico y antiguo? Entonces visita la Plaza Mayor. Este es uno de los sitios más hermosos y emblemáticos de la ciudad. También tiene una historia bastante interesante. Pues en este lugar fue el destino de miles de campesinos que buscaban una mejor vida. Y, así como esta historia, la Plaza Mayor guarda unas cuantas.
Aquí encontrarás una gran variedad de tiendas y comercios que te harán amar las calles de Madrid. No puedes decir que no a este imperdible.
Calle Preciados

Para llegar a este sitio, debemos volver a salir a la Puerta del Sol. Esta nos conducirá a la Calle Preciados, que nos da la bienvenida con la estatua de Mariblanca. Actualmente, esta calle se caracteriza por albergar una gran cantidad de franquicias de grandes marcas. También es un pase directo a la Plaza del Callao y la Gran Vía.
Plaza del Callao

La Plaza del Callao es otro de los puntos emblemáticos del casco antiguo de Madrid. Puede que para muchos no sea un atractivo visual, pero es uno de los lugares más simbólicos de la ciudad. Si no eres de Madrid, apreciarás saber que existe una cafetería en el centro comercial. Frente del edificio con un gran anuncio de Schweppes.
Desde este lugar, que está en la última planta. Podrás disfrutar las maravillosas vistas. De la Plaza Callao y la Gran Vía. Si visitas este lugar de noche, mucho mejor. Una vez que estés allí, cuando el sol se haya ocultado y los vidrios revelen las vistas, agradecerás la recomendación.
Gran Vía de Madrid

Para este punto, tendremos que ir en dirección a la Plaza de España. Para los amantes del arte, les gustará saber que en esta calle se concentran algunos teatros y cines de Madrid. Quizás no tiene el mismo atractivo de décadas anteriores. Pues no es ni la sombra de lo que era en sus inicios. Sin embargo, puede ser igual de emocionante visitar este lugar.
La Gran Vía ha sido reformada en los últimos años, así que vamos viendo cada vez más el estilo moderno. En este punto, nos podemos deleitar con espectaculares azoteas, grandes estatuas, cúpulas y hoteles.
Templo de Debod

Después de la Gran Vía llegamos a la Plaza de España. No nos lleva más de 15 minutos hacer este recorrido, pero no nos detendríamos ahí. Para llegar a este destino, habrá que cruzar la plaza de España de manera diagonal. Hasta subir por la calle de Ferraz. Al cruzar la acera, lograrás adentrarte a los jardines del templo, que es el Parque de la Montaña.
Si eres de los que ama tomar fotos y guardar memorias completamente espectaculares, este será el mejor cierre del recorrido. En el Templo de Debod podemos apreciar unas vistas espléndidas que nos dejarán una gran sensación de satisfacción. Sobre todo, si logras ir al atardecer.
