La mejor forma de comenzar con este artículo es contarte lo que puedes hacer en la Plaza de Santa Ana. Desde jugar unas partidas de ajedrez al aire libre, tomarte unas cañas, recorrer sus parques y más. Una parte de Madrid que brinda uno de los mejores ambientes. Un lugar especial en la capital para disfrutar con la familia o amigos. Se trata de uno de los espacios públicos de Madrid más reconocidos.
Ubicada en el Barrio de las letras de Madrid. El lugar donde nacieron obras de arte de los escritores que vivieron en el siglo de oro en España. Artistas de la altura de Bécquer, Quevedo, Góngora, Lope de Vega o Cervantes. Obtuvieron su inspiración en este lugar para hacer sus mejores creaciones. La mejor forma de comprender todo esto es asistiendo al Free Tour por el Barrio de Las Letras de Madrid.
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Historia de la Plaza de Santa Ana

Este lugar de be sus orígenes al mayordomo del Rey Carlos I, Álvarez Gato. Él compro y arreglo el espacio. Que para ese momento estaba el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Santa Ana. Que fue instituido por San Juan de la Cruz en el año 1586. Alrededor de este espacio se dieron los primeros corrales de comedia de la capital. Un ejemplo sería el Corral de la Pacheca.
Pero en realidad se le debe la creación de la Plaza Santa Ana de Madrid, al llamado “Rey Plazuelas”, José Bonaparte. Él fue quien quiso hacer de este espacio una plaza para separar los sentidos de circulación. De los carromatos que transitaban por la ciudad.
Esta plaza fue nombrada de diversas formas. Podemos mencionar algunos Plaza de Topete, Plaza del Príncipe Alfonso; plaza del Español, cementerio de las gambas incluso fue llamada plaza de la Cerveza por un alcalde de la ciudad. Solo hasta el año 1933, durante la Segunda Guerra mundial, se le bautizó oficialmente como plaza de Santa Ana.
Hace mucho tiempo, en el centro de la plaza existió un gran pilón circular. Que tenía un pedestal con cuatro caños dispuestos para los aguadores. Al llegar el año 1812, se apostó una estatua que fue llamada Carlos V y el Furor. Que posteriormente fue removida y en la actualidad es atesorada en el Museo del Prado.
El lugar que ocupaba la estatua se instaló la Fuente del Obelisco, como era llamada. Se trataba de un monolito de piedra con forma piramidal. Que tiempo después también desaparece. En el año 1870, se aprovecha la fontanería y el pilón para la Fuente del Cisne. Que aunque ya no existe, se tiene registro que estuvo en ese lugar hasta el año 1925.
Un hotel, dramaturgos y teatros

En este lugar se dieron los primeros corrales de la comedia en Madrid. Como el del Príncipe y la de la Pacheca. Y muy cerca en la parte posterior de la plaza, el Corral de la Cruz. En el mismo lugar que en la actualidad es ocupado por el corral de la Pacheca. Y del lado este de la Plaza de Santa Ana está el corral del Príncipe en el actual Teatro Español.
Un par estatuas en homenaje a dos de los más distinguidos dramaturgos que llegaron a estrenar obras en ese lugar. Engalanan la Plaza de Santa Ana, la estatua de Federico García Lorca, que se encuentra al frente del Teatro Español. Y la estatua de Calderón de la Barca, que se encuentra en el lado oeste, justo al lado del hotel.
El hotel ME Reina Victoria, se encuentra del lado oeste de la plaza. Se trata de un hotel lujoso, que fue inaugurado en el año 1923. Su nombre se debe a la esposa del rey Alfonso XIII. En sus habitaciones se han hospedado grandes personalidades de la literatura, la música, del cine y aristócratas. Por muchos años fue el hotel predilecto de los toreros que se dirigían a las Ventas a torear. Un dato curioso de este hotel es que Manolete siempre se hospedaba en la habitación 406.
Tiene una terraza n su azotea, llamada The Roof. Desde junio hasta septiembre funciona como un excelente mirador. Donde es posible admirar una de las más amplias panorámicas del centro de la capital. En la planta baja se encuentra el exclusivo restaurante Ana la Santa. La fachada blanca, la convierte en una de las más encantadoras de la Plaza.
La plaza de Santa Ana y sus bares
Existe una gran cantidad de restaurantes y bares en la Plaza de Santa Ana y alrededor de esta. Atrayendo a diario y en cualquier época del año, a grandes cantidades de turistas y madrileños que buscan saciar su sed. Muchos de estos bares llevan mucho tiempo abiertos, pero otros son renovados con cierta periodicidad. No es de extrañar que si regresas a este lugar un tiempo después, encuentres un bar distinto al que habías ido antes. Algo es seguro, siempre hay bares.
Uno de los locales de mayor solera es la Cervecería Alemana, que mantiene sus puertas abiertas desde el año 1904. El lugar ideal para ir de plan informal, para tomarse unas clásicas tapas. En sus mesas de mármol y sus camareros chapados a la antigua. El momento más concurrido es a la hora del aperitivo. En la cervecería Alemana se celebraron tertulias literarias y taurinas en el siglo XX. Fue distinguido como Establecimiento Tradicional Madrileño por la Cámara de Comercio de Madrid
El Tablao Flamenco 1911, se encuentra en uno de los rincones de la Plaza de Santa Ana. Que también abrió este año, convirtiéndolo en centenario. Realmente estamos hablando del notorio Villa Rosa. Que tuvo que cambiar su nombre por motivos legales, que no mencionaremos aquí. En la actualidad el Tablao Flamenco 1911 continúa dando espectáculos a diario.
Son más de 15 locales los que permanecen abiertos en la Plaza de Santa Ana. Algunos han tenido más fortuna que otros, lo que sí se puede asegurar es que siempre han tenido mucho público. Gran parte de esto tienen terraza abierta dentro del espacio de la plaza. Principalmente cuando las condiciones climáticas son las ideales.
